Fracción externa del grano de trigo obtenida durante el proceso de molienda, caracterizada por su elevado contenido en fibra y minerales. Se trata de un ingrediente con gran valor nutricional que aporta textura, absorción de agua y mejora el perfil nutricional de las elaboraciones. Su estructura contribuye también a modificar la miga y la consistencia de los productos finales. Es ampliamente utilizado en la elaboración de panes integrales y productos ricos en fibra, así como en alimentación animal.