
Josep Altisent Barquets y su hijo mayor, Antoni Altisent Perelló, decidieron aplicar la tradición y el saber hacer del horno familiar de Tàrrega a un sector estrechamente vinculado, el de la molienda de cereal. Así, en un pequeño edificio municipal de Tremp y equipados con molinos de piedra, iniciaron la actividad harinera y sentaron las bases de lo que hoy es Farines Altisent.





