Historia

1920
NUESTROS INICIOS

Josep Altisent Barquets y su hijo mayor, Antoni Altisent Perelló, decidieron aplicar la tradición y el saber hacer del horno familiar de Tàrrega a la molienda de cereal. Así, en un pequeño edificio de Tremp y equipados con molinos de piedra, iniciaron la actividad harinera y sentaron las bases de lo que hoy es Farines Altisent.

1938
Mare de Déu de Valldeflors

Con el crecimiento de la producción, se inició la construcción de una nueva harinera bajo el nombre de la patrona local, la Mare de Déu de Valldeflors. En 1935 se inauguró el edificio actual, una planta de mayores dimensiones y equipada con modernos molinos de cilindros que permitió suministrar harina a buena parte de las comarcas vecinas.

1970
SILO DE LA HARINERA

Con el objetivo de mejorar la calidad del almacenamiento, se inicia la construcción de un silo de trigo adyacente. Esta instalación permite una gestión más eficiente del grano y facilita la mezcla de diferentes tipos de trigo, una tarea fundamental para la elaboración de nuestras harinas de alta calidad.

1994
CRECIMIENTO

A lo largo de las décadas nos hemos adaptado a las nuevas demandas, ampliando nuestra infraestructura con la construcción de silos de gran capacidad ubicados junto a los campos de cereal. Este crecimiento, junto con la renovación de la maquinaria, permite optimizar la gestión de la materia prima y asegurar su estabilidad durante todo el año.

2009
MODERNIZACIÓN

Para mejorar la eficiencia y el control de calidad, se llevó a cabo la renovación integral de la maquinaria de la sección de limpia, encargada de la limpieza y acondicionamiento del grano antes de la molienda. Esta actualización permitió optimizar el proceso e incorporar la automatización de diversas tareas.

HOY
CUARTA GENERACIÓN

Carles Altisent y Xavi Altisent mantienen vivo el compromiso de la tradición, representando la cuarta generación de la familia al frente del negocio.

1920
Nuestros inicios

Josep Altisent Barquets y su hijo mayor, Antoni Altisent Perelló, decidieron aplicar la tradición y el saber hacer del horno familiar de Tàrrega a la molienda de cereal. Así, en un pequeño edificio de Tremp y equipados con molinos de piedra, iniciaron la actividad harinera y sentaron las bases de lo que hoy es Farines Altisent.

1938
Mare de Déu de Valldeflors

Con el crecimiento de la producción, se inició la construcción de una nueva harinera bajo el nombre de la patrona local, la Mare de Déu de Valldeflors. En 1935 se inauguró el edificio actual, una planta de mayores dimensiones y equipada con modernos molinos de cilindros que permitió suministrar harina a buena parte de las comarcas vecinas.

1970
Silo de la harinera

Con el objetivo de mejorar la calidad del almacenamiento, se inicia la construcción de un silo de trigo adyacente. Esta instalación permite una gestión más eficiente del grano y facilita la mezcla de diferentes tipos de trigo, una tarea fundamental para la elaboración de nuestras harinas de alta calidad.

1994
Crecimiento

A lo largo de las décadas nos hemos adaptado a las nuevas demandas, ampliando nuestra infraestructura con la construcción de silos de gran capacidad ubicados junto a los campos de cereal. Este crecimiento, junto con la renovación de la maquinaria, permite optimizar la gestión de la materia prima y asegurar su estabilidad durante todo el año.

2009
Modernización

Para mejorar la eficiencia y el control de calidad, se llevó a cabo la renovación integral de la maquinaria de la sección de limpia, encargada de la limpieza y acondicionamiento del grano antes de la molienda. Esta actualización permitió optimizar el proceso e incorporar la automatización de diversas tareas.

HOY
CUARTA GENERACIÓN

Carles Altisent y Xavi Altisent mantienen vivo el compromiso de la tradición, representando la cuarta generación de la familia al frente del negocio.

Nuestro compromiso

Calidad de la harina

Elaboramos nuestras harinas con métodos tradicionales. Creemos en un producto limpio que conserve su esencia natural para alimentar de forma sana.

Origen de la materia prima

Seleccionamos trigos de proximidad que hemos visto crecer en la Conca de Tremp. Al ser la base de un alimento esencial en cada hogar, cuidamos que la materia prima sea de máxima calidad.

Compromiso con el artesano

Nos implicamos con cada profesional para entender sus necesidades. Si cuidamos el proceso juntos, el resultado final será el mejor producto para la mesa del cliente.